Hace poco
tuve una muy agradable conversación con la guapísima hermana que tengo, acerca
de la inspiración, la creatividad y el placer de construir algo.
Sea un rascacielos, una obra maestra, un paso de baile o unas simples líneas. Creo que a todos nos gustaría sentir la creatividad en algún momento.
Sea un rascacielos, una obra maestra, un paso de baile o unas simples líneas. Creo que a todos nos gustaría sentir la creatividad en algún momento.
Divagaciones aparte en mi caso la creatividad (sea
buena o mala...) me llega atreves del correr por la naturaleza. El simple hecho de planear un entrenamiento
con gente distinta o un lugar distinto hace que mi mente cambie y se mueva.
Pero ¿Acaso será el corazón el que manda a mi cerebro?....
También
gracias a la cultura de la guapa anterior mencionada, he podido leer unos artículos
en los que hablan del cerebro del corazón. Si si.., que por lo visto el corazón tiene
su propio cerebro y es capaz de dirigir al cerebro de la cabeza.
Esto podría
sonar raro, fantasioso y hasta de ciencia ficción pero no debe serlo. El corazón tiene una gran red neuronal que
mandará información a nuestra cabeza alterando las percepciones. El campo electromagnético
que recorre nuestro cuerpo será un gran conductor de información para nuestro corazón.
La información
captada por el corazón pasaría al cerebro
interpretando la realidad de una manera directa y real. Sin interferencias de
experiencias pasadas.
Dicen que
los pensamientos positivos producen una vibración en forma de ondas ordenadas,
que regulan el cerebro del Corazón.
Ahora bien para que el cerebro del corazón funcione de manera armónica sobre todo deberás olvidarte del miedo y del ansia.
Curiosamente
en el anterior “relatillo” hablaba del ansia que tenia dentro,… mal empezamos. Ahora bien para que el cerebro del corazón funcione de manera armónica sobre todo deberás olvidarte del miedo y del ansia.
Intentaré
dejar atrás estos pequeños gigantes, detalles enormes que malgastan el cerebro del corazón e
intentaremos vivir.. Como podamos pero algo mas libres.
Pues eso,
que me voy a preparar la mochila para mañana para entrenar, dejando un poco mas
de espacio al cerebro del corazón… Seguro que me tendrá que ir algo mejor que
con mis defectuosas "neuronas cabezunas", ya muy gastadas.
¿Veremos
las montañas más alta?, ¿oiremos nuestras pisadas más rápidas?
Quizás... en
cualquier caso lo escribiré por aquí… bueno si el Corazón me deja que ya es
quien manda...
2 comentarios:
Jejeje de todo lo más creativo me parece la primera frase.
El corazón me dijo que lo que explica Annie Marquier de iba a gustar. ¡Cuanto me alegro de haber acertado!
Un gran abrazo.
Elene
Gracias guapa!!!
Un beso
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